resistencias al cambio

Hay personas que no mejoran como personas a pesar de las circunstancias fuertes que les toca vivir, eso se debe a las resistencias al cambio. ¿Qué son las resistencias al cambio?.

Le pondré un ejemplo para que pueda ver claramente esto, seguramente usted tiene o tuvo algún compañero o compañera de trabajo que siempre llegaba a contar los chismes más actuales de los demás compañeros de la empresa, y ésta persona se molestaba mucho cuando otros compañeros realizaban un chisme con respecto a él o ella sobre su vida personal. La lógica nos dice que si yo cuento chismes de otras personas, entonces no debería molestarme si también cuentan chismes sobre mi. Pero no sucede esto en la realidad, la verdad es que nos gusta molestar y no ser molestados, nos gusta juzgar y no ser juzgados, nos gusta insultar y no ser insultados, etcétera. Otro ejemplo es que una persona odie a los homosexuales, y cada vez que ve a alguno lo insulta o trata de denigrarlo, es decir este tipo de personas intensifican sus emociones a un nivel extremo.

Dentro de las resistencias al cambio tenemos varias, pero de la cuál he puesto ejemplos es La Proyección. Una proyección en resumen, es hacer algo que me molesta de los demás pero no reconozco que yo también lo hago. Por ejemplo digamos que yo odio a los chismosos, pero yo cuento chismes a otras personas, eso no tiene sentido porque yo soy parte del grupo de los chismosos y por lo tanto no debería odiar a los chismosos. A nivel inconsciente, la persona que tiene proyecciones intensifica sus emociones hacia otras personas que hacen lo mismo o viven una vida similar, pero no se da cuenta que también forma parte del grupo. Otros odian a los racistas, pero insultan a personas de otros países o creencias incluso, ¿tiene sentido?.

Este problema es una resistencia para el cambio de una persona, ya que no podemos cambiar para mejorar si antes no reconocemos que tenemos el problema. Un ejercicio muy bueno que nos ayudará a reconocer nuestros problemas, es escribir cada día en una hoja nuestros pensamientos durante varios días, al menos unos siete. De esta manera usted puede leer en un papel sus pensamientos y podrá ver más claramente que es lo que usted piensa de los demás, si usted encuentra sentimientos fuertes hacia alguna persona, es momento de detenerse a pensar ¿actúo yo como esa persona?. Quizás usted mismo sea quien deba mejorar como persona y no sus amistades, medite en ello lector y tómese su tiempo, recuerde que no hay mejor tiempo invertido que el invertir en usted mismo.

Un abrazo y hasta pronto.

Daniel E. Méndez Romero

Máster en Programación Neurolingüística.