Aprender a pedir algo

pedir algo

Generalmente a las personas les cuesta mucho aprender a pedir algo. Y cuando finalmente lo logran, resulta que piden mal lo que desean.

En este artículo, analizaremos tres situaciones de la vida real: pedirle a una persona que sea su pareja, pedir un aumento de sueldo en el trabajo y pedirle algo a Dios.

Como premisa, déjeme decirle estimado lector, que uno de los secretos del éxito se determina por la cantidad de veces que usted esté dispuesto a pedir algo. Si usted no es capaz de pedir algo en el momento adecuado, usted tendrá muchas menos oportunidades en la vida de alcanzar el éxito. Piense por un segundo, ¿usted se imagina a un Mark Zuckerberg (dueño de Facebook) sin poder pedirle a su gente que haga bien su trabajo?. ¿Usted se imagina a Bill Gates sin poder pedirle a su gente que necesita tener listo el Windows 10 para el mes de Noviembre?. O más aun, ¿usted se imagina a un Jesucristo sin poder pedirle a sus discípulos que dejaran todo para seguirlo?. Definitivamente no, y esa es la razón por la cual estos tres personajes, alcanzaron el éxito en sus respectivas áreas.

Empezando por el primer caso, un chico le conoce a una chica en un evento de exposición de cuadros. Se cruzan miradas los dos, pero el chico no es capaz de acercarse a ella y menos aun de pedirle que le acompañe en el recorrido, como quien miran los cuadros y a la vez se conocen. Luego de unos minutos, el chico toma valor y se acerca y empiezan a conversar. Resulta que, ya se dan tres vueltas mirando los cuadros y el chico no es capaz de pedirle un número de teléfono o algo para no perder el contacto. Entonces es ella quien se anima y le pide el teléfono al chico para chatear o algo según ella, y posterior a eso se despiden. Pasan varios días de eso, y el chico no es capaz de llamarle para pedirle a la chica que salgan a tomarse un café, y la chica en la espera ya empieza a cansarse. Finalmente el chico nunca pudo llamarle para pedirle que salieran a una cita, entonces ¿quién perdió la oportunidad de tener pareja?. Lo recomendable en este caso, es que si usted lector está en una situación similar, empiece a practicar pidiéndole a diez chicas sus números de teléfono, y a las diez chicas pídales salir, al menos unas dos o tres le dirán que si, y de esas dos o tres al menos una aceptará ser su pareja. Pero si usted no es capaz de pedirle algo a la persona, no podrá alcanzar el éxito que en este caso es conseguir pareja.

El segundo caso sucede en el lugar de trabajo. Juan es un gran trabajador y siempre ha cumplido con todo lo que le han encomendado, y él se queda más tiempo de lo habitual en el trabajo para aprender más y así demostrar que es apto para el cargo en el que se encuentra. Pedro es otro trabajador, menos responsable que Juan y además trabaja sus ocho horas diarias nada más. Ambos entraron al mismo tiempo en la empresa, pero luego de un año de trabajar, resulta que Pedro gana más sueldo que Juan. Juan se entera de esto y se siente muy indignado por la injusticia, pero se queda callado esperanzado en que los altos mandos verán su trabajo, y así le subirán el salario también a él. Pasan otros seis meses más, y Pedro recibe otro aumento de salario, mientras que Juan sigue ganando igual. Consternado Juan por esto, se acerca a conversar con Recursos Humanos, y le dicen: —Pedro se acercó dos veces a exigirnos que le subamos el salario, y debido a su buen desempeño, el Gerente aceptó y se le concedió el alza—. Entonces Juan responde: —pero yo trabajo más que Pedro y he realizado las cosas más difíciles, ¿por qué a mí no me han subido el sueldo?—. Y a eso, contesta Recursos Humanos: —Juan pensábamos que tú estabas feliz con ese salario, ya que nunca nos pediste un alza de sueldo—. Si usted lector, se encuentra en ese caso, es momento de que empiece a aprender a pedir las cosas, caso contrario pensarán que usted está feliz ya que no dice una sola palabra.

Y veamos el último caso: pedirle algo a Dios. Un Padre de familia amoroso y buena persona, se arrodilla en oración hacia Dios y empieza a pedirle: —Señor, te pido que por favor le concedas mucha salud a mi familia y nos des el pan de cada día. Cuídanos de los males de este mundo y te pido Señor que por favor me des dinero para pagar los estudios de mis hijos. Tu eres dueño de todo el Universo Señor, así que por favor dame dinero, no te pido mucho sino solo un poco, y más aun Señor te pido que me des una pisca de tu riqueza, pero perdóname Señor por ser atrevido y solo dame un poquito de dinero que me alcance para lo necesario—. ¿Se da cuenta lector de la oración?. Empieza pidiendo dinero, luego pide menos, y entonces pide perdón por ser atrevido al pedir bastante y pide mucho menos, y finalmente pide que Dios le siga dando lo necesario para poder seguir viviendo. ¿Qué le está pidiendo a Dios?. Dicen algunos expertos en religión, que Dios siempre concede lo último que se le pide en oración, por lo tanto si usted al ultimo pidió que su situación siga tal cual, entonces Dios le dejará tal cual está.

Es indispensable aprender a pedir las cosas si usted desea alcanzar el éxito. Practique lector, practique pidiendo las cosas que usted merece en el amor, en el trabajo, en la salud, en la amistad, cuando compra algo, cuando alquila algo, cuando viaja, etcétera. Si usted aprende a pedir las cosas, usted tendrá muchas más probabilidades de alcanzar el éxito.

Un abrazo y hasta pronto.

Daniel E. Méndez Romero

Máster en Programación Neurolingüística.

2017-02-07T04:17:09+00:00

About the Author:

Ingeniero de Sistemas y Máster en Programación Neurolingüística (PNL). Me apasiona poder ayudar a las personas a través de las tecnologías de PNL y de las tecnologías de información. Mi objetivo es poder dar un valor agregado a la gente para que lo utilicen en su vida privada, profesional y sentimental, para que puedan alcanzar el éxito en sus sueños, y esto lo hago mediante el Blog y por medio de otros recursos como Aplicaciones para móviles, libros electrónicos y videos interactivos.

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