Atención: cuidado con la tristeza

cuidado con la tristeza

Estimado lector, le sucede que hay días en que usted siente que nadie le quiere, que todo el mundo le odia, que usted no sirve para nada, que usted ha fracasado y finalmente que para usted ya no tiene sentido continuar peleando en esta vida. Pues así es, todos hemos vivido esos días. Pero ahora analicemos cada una de las cuestiones que le dije arriba.

¿Realmente usted cree que nadie le quiere?. Bueno, ¿usted cree que su padre, su madre, sus hermanos, sus hermanas (o aún suponiendo que no tiene nada de esa familia, su perro o su gato) realmente no lo quieren?. Piense detenidamente en cada una de las cosas que estas personas han hecho por usted, recuérdelas y ahora vuelva a preguntarse: ¿nadie me quiere?. Pues todos tenemos a alguien que nos quiere, simplemente como nos sentimos enfadados olvidamos eso.

Ahora, ¿todo el mundo me odia?. Imaginemos por un momento a los Chinos, ¿usted cree que los Chinos le odian?. Ellos ni siquiera saben que usted existe, entonces ¿cómo lo pueden odiar?. Dejemos de pensar en generalidades, decirme a mí mismo TODOS ME ODIAN, significa para nuestro cerebro literalmente TODOS. Pero eso no es verdad, tal vez sí existen ALGUNAS personas que nos odian, pero debemos de empezar a ser específicos, así que solamente algunas personas me odian.

¿Estoy seguro que yo no sirvo para nada?. Para responder a esta pregunta vamos a analizar lo siguiente. Cuando usted era un niño y no tenía nada de conocimiento sobre la vida, usted aprendió a hablar y aprendió a caminar. ¿Cree que es fácil para un niño aprender a hablar o aprender a caminar?. Intente aprender inglés ahora en su vida actual, o intente aprender chino, ¿cree que es sencillo hacerlo?. Efectivamente no, es complicado aprender otro idioma, pero cuando éramos niños aprendimos a hablar. Eso fue un grandioso triunfo en nuestra vida y si a eso le sumamos que aprendimos a caminar, ya tenemos dos grandiosos triunfos en nuestra vida. Vuelva a preguntarse, ¿realmente no sirvo para nada? o será que únicamente debido a la tristeza que tengo es que no he podido seguir triunfando en la vida. Usted nació para ser triunfador, recuerde eso cada día de su vida, lo demostró cuando era un niño.

¿Usted ha fracasado?. De la misma manera, piense en su niñez cuando alcanzó el éxito en muchos aspectos. Y no lo vea a algo que le salió mal como un fracaso, véalo como un resultado. En la vida no existen fracasos, solo existen resultados. Y aprendemos de ellos y somos mejores personas cada día.

¿Tiene sentido esta vida para usted?. Déjeme decirle que la tristeza es peligrosa, ya que puede volverse una adicción. Si cada día pensamos en todas las cosas malas y negativas que tenemos y que nos ha sucedido, realmente ¿cree usted que exista una mente que soporte eso?. La vida pierde su sentido, cuando usted pierde sus sueños. Existen varias cosas que le contagian a usted de tristeza y negatividad, a continuación le diré cuáles son:

  • Los noticieros: en las noticias solo nos hablan de muertes, de crisis, de secuestros, etcétera. Deje de ver noticieros y en vez de eso, póngase a ver algo que le brinde beneficios a su salud física y mental.

  • Las novelas: en las novelas usted solo ve traición, avaricia, gente malvada, mentiras, etcétera. ¿Qué aprende usted de las novelas?. Deje de ver novelas y en su lugar léase un buen libro.

  • La gente negativa: éste quizás es el elemento más peligroso. Está demostrado científicamente que nos convertimos en el promedio de las 5 personas con las que más nos llevamos. Si usted tiene amigos que únicamente hablan de todo lo malo que les ha pasado y viven en ese ámbito de negatividad y conformismo y además se pasan quejando de la vida, de las personas que les rodean y de todo, es momento de alejarse de ellos. Empiece a juntarse con personas emprendedoras, que le ven a la vida maravillosa y llena de oportunidades. Recuerde que las oportunidades no llegan por sí solas, nosotros las generamos.

Siga estos consejos estimado lector, y su vida empezará a mejorar mucho. Realice una dieta mental, de la misma manera en que cuida su cuerpo, también cuide su mente. Deje de alimentar a su cerebro con cosas inservibles y empiece a darle cosas maravillosas. La tristeza la podemos manejar con nuestros pensamientos, pero para tener pensamientos de calidad, debemos de alimentarnos mentalmente con cosas de calidad. Siga adelante con la vida, recuerde que siempre existen motivos suficientes para sonreír cada día.

Un abrazo y hasta pronto.

Daniel E. Méndez Romero

Máster en Programación Neurolingüística.

2017-02-07T04:17:10+00:00

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